¿Fotos espontáneas o fotos posadas?

¿Fotos espontáneas o fotos posadas?

Cuando le preguntan a los profesionales de la fotografía si prefieren las fotografías espontáneas o pasadas, coinciden que cada una tiene su encanto, su espacio, su técnica y también su necesidad.

En principio habría que definir si una foto espontánea es aquella en la que la persona que es fotografiada fue capturada por el lente sin que ella se diera cuenta o si se trata de una foto distendida, que es cuando el fotógrafo va poco a poco sacando la esencia de cada persona.

También es bueno resaltar que el hecho fotográfico lo maneja el fotógrafo, no la persona que está en frente de la cámara; y justamente en ese aspecto es que cobra valor la intensión que tiene el fotógrafo y también del género fotográfico que emplee.

Por ejemplo, existe uno llamado documentalismo el cual se puede aplicar a cualquier rama de la fotografía como la social o deportiva, en donde se buscan fotos espontáneas, es decir sin poses preconcebidas. 

No obstante, si el fotógrafo está haciendo retratos, obviamente las fotos que  va a conseguir serán posadas.

La respuesta en este debate entre las fotos espontáneas y las fotos posadas, también variará según el discurso que quieras generar: si quieres generar un discurso más espontáneo, un poco más fresco, la foto sin pose es fundamental.

De hecho, una fotografía distendida, que es aquella en la que el fotógrafo y la persona realmente están conversando y el profesional va tomando fotos y mientras la otra persona va cambiando, se va relajando, va siendo ella; es un ejercicio en el que el fotógrafo está capturando la esencia de la persona por lo tanto no es considerada como posada.

En cambio, cuando se trata de una foto posada, literalmente la persona asume una posición que quiere mostrar. Y esto también es válido, sobre todo cuando quieres generar un discurso que cause cierto impacto, que tenga una construcción; en ese aspecto entonces descubres que la foto posada tiene su peso también.

De hecho, hay personas que están preparadas para transmitir algo posando frente a un lente y otras que pueden trasmitir más cuando están relajadas, sin pose.

Todo va a depender de gustos, estilos e intenciones.

No obstante, por más posada que sea la foto, la idea es que los gestos del modelo o de la persona fotografiada se vean naturales.

¿Serio o distendido?

De nuevo viene la pregunta y la respuesta será otra vez: Depende del caso. Así por ejemplo, para el retrato de un jefe de empresa, un empleado o un socio es siempre bueno tener a disposición fotos clásicas de tipo corporativo para mantener una imagen seria e inspirar confianza. Pero eso, de ninguna manera, impide hacer también fotos para mostrar una imagen más natural para suscitar simpatía y crear empatía a los clientes y  colaboradores. 

Si te debates entre ambos estilos entonces es bueno que te realices dos tipos de retrato: uno corporativo y otro distendido. Con lo que puedes diferenciar qué estilo le va mejor a tu proyecto.

Los profesionales de la fotografía recomiendan que pienses si quieres realizar las fotos en interior o en exterior en función de la imagen que quieras transmitir. Y dividirlas así, por ejemplo: En estudio, los retratos que hagas serán sobrios y estándard. En exterior, gracias a la decoración y a la luz natural, serán auténticos y personales. 

Ambos te ayudarán a definir tu proyecto y a seducir. 

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