No hay una imagen igual a otra

No hay una imagen igual a otra

“No hay ninguna imagen que sea absolutamente igual a otra, ni siquiera porque haya sido tomada por el mismo fotógrafo”, sentencian los expertos en la materia. ¿Por qué?, te preguntarás y la respuesta es tan sutil como lógica.

En el mundo de la fotografía no hay una imagen igual a otra porque a cada instante el mundo cambia y sobre todo la luz cambia y hace que la cámara capte algo distinto.

Por eso, así se trate de fotografías que salen disparadas una detrás de otra en forma de ráfaga- cada una de ellas retrata un momento distinto con condiciones atmosféricas diferentes.

Pero hay más detalles. Ninguna imagen es igual a otra porque todas las personas son diferentes. La composición fotográfica es un ámbito donde la objetividad y la subjetividad se mezclan perfectamente y es también un asunto donde todos los pormenores cuentan.

Simplemente el hecho de que una persona sea un centímetro más alta que la otra, hace que la perspectiva cambie por completo.

Todos los ámbitos que son perceptibles como la estatura, la contextura del fotógrafo e incluso la posición con la que toma la cámara, la manera en la que maneja la iluminación e incluso la perspectiva de su ojo va a modificar la composición fotográfica.

Además de ello, subjetivamente la composición va a variar también dependiendo de lo que cada artista de la fotografía quiera trasmitir  de manera consciente o inconscientemente.

Así pues, aunque puedas encontrar imágenes muy similares, jamás vas a encontrar una imagen igual a la otra. De hecho, se pueden imitar pero no copiar exactamente.

Eso, definitivamente, no es posible.

 "Esencia y propiedad característica de cada ser", es la definición de la palabra "igual" para la Real Academia Española RAE.

De hecho, si una foto es tomada por dos personas en un mismo momento, también las fotografías son diferentes porque está saliendo de una persona que tiene una percepción diferente.

Ya desde el punto de vista técnico solo existe la posibilidad de que una imagen sea igual a otra y es copiando la misma imagen en diferentes reproducciones. Es decir si se copia en papel más de una vez.

Pero volviendo al punto de que dos fotografías o imágenes sean iguales, pues no, no hay imágenes que sean repetibles. Pues aparte de que el tiempo corre, de cada momento es único de cada condición de luz es única.

También cada forma de mirar el mundo es única por lo tanto cada imagen es única no importa que haya sido incluso en ráfaga, no hay dos imágenes iguales.

Por eso, lo que debes buscar en un fotógrafo es un ojo distinto, que tenga la posibilidad de poder contar historias a través de imágenes únicas, en las que las condiciones de luz sean perfectas, en las que se logre el efecto deseado.

Lo ideal es encontrar a un profesional que compagine en sus imágenes buenos ejemplos de todos los elementos que valoran los fotógrafos para componer sus fotografías: Encuadre, contraste, equilibrio, ritmo, perspectiva, contenido, líneas, movimiento, luz y color, unidos a aspectos más personales como el propósito de la fotografía o el proceso que conlleva cada toma.

Y justo porque no hay dos personas iguales, todas las fotografías son distintas unas de otras.

comparte esta publicación
publicaciones relacionadas
6 trucos para fotografiar a tu bebé
ver más
6 locaciones de Houston que harán que tus fotos sean espectaculares
ver más